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Impuestos en Andorra 2026: la realidad detrás del mito fiscal

agosto 28, 2026
Fiscalidad en Andorra
Revisado y actualizado el 28 de agosto de 20266 min de lectura

Andorra arrastra una fama que ya no le corresponde. Dejó de ser un territorio sin impuestos hace más de una década: hoy tiene un sistema fiscal homologado, con acuerdos de intercambio de información y convenios de doble imposición. Lo que conserva son tipos muy bajos.

La diferencia entre «sin impuestos» y «con impuestos bajos» es fundamental, porque significa que hay que declarar, cumplir y demostrar residencia efectiva. Estos son los números reales.

Lo esencial en 30 segundos

  • IRPF: exento hasta 24.000 €, 5% entre 24.001 y 40.000 €, y 10% a partir de 40.001 €. No hay tramos superiores.
  • IGI (el IVA andorrano): 4,5%, el más bajo de Europa.
  • Sociedades: tipo general del 10%.
  • No existe impuesto sobre el patrimonio ni sobre sucesiones.
  • El acceso se ha encarecido mucho: la residencia pasiva exige inversión millonaria.

El IRPF andorrano, tramo por tramo

Es el impuesto que explica el atractivo del país. Su estructura es de una sencillez casi provocadora comparada con la española: los primeros 24.000 € de renta anual están exentos, el tramo entre 24.001 y 40.000 € tributa al 5%, y todo lo que supere los 40.001 € tributa al 10%.

Ese 10% es el tipo máximo. No hay escalones superiores, no hay recargos autonómicos, no hay tipo del 47% para rentas altas. Alguien que gane 300.000 € paga proporcionalmente casi lo mismo que alguien que gane 60.000.

Para hacerse una idea de la magnitud: una renta de 150.000 € que en España soportaría un tipo efectivo cercano al 40% queda en Andorra por debajo del 10%. La diferencia anual se cuenta en decenas de miles de euros, y es la razón por la que el país atrae a profesionales con ingresos digitales altos.

El resto de figuras impositivas

El IGI equivale a nuestro IVA y se sitúa en el 4,5% general, con tipos reducidos para alimentación y sanidad. Es el consumo más barato fiscalmente de Europa y explica el turismo de compras.

El Impuesto de Sociedades tiene un tipo general del 10%, con regímenes especiales para determinadas actividades internacionales. Para un autónomo con facturación alta, la combinación de sociedad al 10% y IRPF al 10% sobre el sueldo resulta muy competitiva.

No existe impuesto sobre el patrimonio ni sobre sucesiones y donaciones, dos figuras que en España pesan mucho en patrimonios medios y altos.

Sí existen cotizaciones a la CASS, la seguridad social andorrana, que financian un sistema sanitario de reembolso donde el paciente adelanta parte del coste.

Montañas del Pirineo
El IRPF andorrano tiene un tipo máximo del 10%, sin tramos superiores.

Lo que cuesta entrar: el filtro real

Aquí está el matiz que cambia toda la ecuación. Andorra ha endurecido de forma notable sus requisitos de residencia, y el acceso ya no es asequible para perfiles medios.

La residencia pasiva, para quien vive de rentas sin trabajar en el país, exige una inversión en activos andorranos que se ha elevado hasta el orden del millón de euros, con un umbral algo menor si se materializa en inmuebles. A eso se suma un depósito no remunerado en la Autoritat Financera Andorrana del orden de 50.000 € para el titular y unos 12.000 € por cada persona a cargo. Además hay que residir efectivamente un mínimo de días al año, contratar seguro y acreditar medios.

La residencia activa, para quien desarrolla una actividad profesional desde el país, exige constituir sociedad, cotizar a la CASS y residir de forma efectiva. Es la vía natural para un profesional digital, y sale considerablemente más barata de entrada, aunque implica estructura real: oficina, contabilidad y presencia.

Los requisitos cambian con frecuencia. Andorra ha revisado al alza sus umbrales varias veces en pocos años para contener la presión inmobiliaria. Verifica las cifras vigentes con un despacho local antes de tomar cualquier decisión.

La trampa española de los cinco años

Si eres español, hay un punto que debes resolver antes que ningún otro. España aplica una regla especial a quien traslada su residencia a un territorio calificado como paraíso fiscal: sigue siendo residente fiscal español el año del cambio y los cuatro siguientes.

Andorra salió de la lista española tras firmar el convenio de doble imposición, lo que en principio desactiva esa cuarentena. Pero eso no elimina el escrutinio: Hacienda revisa con lupa los traslados a Andorra y exige prueba de residencia efectiva, no meramente formal.

Mantener la vivienda familiar en Barcelona, la mayoría de clientes en España y cruzar la frontera los fines de semana es la receta para una inspección. La residencia debe ser real: vivienda, días, vínculos y centro de vida.

¿Para quién tiene sentido?

Andorra funciona bien para quien tiene ingresos altos y ubicuos: negocios digitales, inversores, deportistas, creadores con audiencia internacional. A partir de cierto nivel de renta, el ahorro fiscal compensa con creces el coste de entrada y la vida en un país pequeño.

No tiene sentido para rentas medias. Entre el depósito, la inversión exigida, los honorarios profesionales y un coste de vivienda tensionado, la operación no se amortiza si tu ahorro fiscal anual es modesto.

Y conviene valorar lo no financiero: es un país de unos 80.000 habitantes, sin aeropuerto propio y con inviernos largos. Encaja de maravilla con ciertos estilos de vida y fatal con otros. Los detalles del trámite están en cómo conseguir la residencia en Andorra.

La CASS y el sistema sanitario

Un aspecto que sorprende a quien llega desde España. La seguridad social andorrana funciona mediante un modelo de reembolso: el paciente paga la consulta o el tratamiento y después recibe una devolución de un porcentaje del coste, que varía según el tipo de prestación.

Eso significa que siempre hay una parte que asume el usuario, y por ese motivo la práctica totalidad de residentes contrata un seguro complementario que cubre la diferencia. Es un gasto que hay que presupuestar y que rara vez aparece en los cálculos de quien compara solo tipos impositivos.

La calidad asistencial es buena, pero el país es pequeño: para determinadas especialidades y tratamientos complejos los pacientes se derivan a centros de España o Francia, algo previsto en el sistema pero que conviene conocer.

El cálculo honesto antes de decidir

Para saber si Andorra compensa, haz este ejercicio con números propios en lugar de con titulares.

Calcula tu factura fiscal actual completa: IRPF, cotizaciones y, si aplica, impuesto de patrimonio. Calcula después la equivalente andorrana: IRPF con su exención hasta 24.000 € y tipo máximo del 10%, cotizaciones a la CASS y, en su caso, impuesto de sociedades.

La diferencia es tu ahorro bruto anual. Ahora resta el coste de estar allí: honorarios de constitución y mantenimiento, asesoría, seguro complementario y, sobre todo, el sobrecoste de vivienda respecto a lo que pagas hoy. Añade la amortización del capital inmovilizado, que deja de rendir en otros activos.

Si el resultado neto no es claramente favorable durante varios años seguidos, la operación no se sostiene. Y aun cuando los números salgan, queda la pregunta que ningún cálculo responde: si te verías viviendo de verdad en un país de 80.000 habitantes rodeado de montañas. Los requisitos del trámite están en cómo conseguir la residencia en Andorra.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se paga de IRPF en Andorra?

La renta hasta 24.000 € anuales está exenta, el tramo entre 24.001 y 40.000 € tributa al 5% y a partir de 40.001 € se aplica un 10%, que es el tipo máximo del sistema. No existen tramos superiores.

¿Andorra es un paraíso fiscal?

Ya no tiene esa consideración a efectos españoles. Andorra firmó convenios de doble imposición y acuerdos de intercambio automático de información, por lo que salió de la lista. Mantiene tipos bajos, pero con obligaciones de declaración y transparencia.

¿Cuánto cuesta la residencia pasiva en Andorra?

Exige una inversión en activos andorranos del orden del millón de euros, con un umbral algo inferior si se materializa en inmuebles, más un depósito no remunerado en la Autoritat Financera Andorrana en torno a 50.000 € para el titular y unos 12.000 € por persona a cargo.

¿Hay impuesto de patrimonio o sucesiones en Andorra?

No. Andorra no tiene impuesto sobre el patrimonio ni sobre sucesiones y donaciones, lo que supone una diferencia relevante frente a España para patrimonios medios y altos.

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